Alto a la violencia contra la mujer

En 1999, la ONU destinó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, más conocido como “Día Naranja” en honor a las tres hermanas Mirabal, activistas asesinadas violentamente en el año de 1960, en República Dominicana, durante el espeluznante y represor régimen del dictador Rafael Trujillo.

Actualmente, “El Día Naranja” se conmemora los días 25 de cada mes, en el marco de una campaña instaurada por el Secretario General de la ONU en 2008, la cual tiene como objetivo primordial, acelerar  mediante la recurrencia, la concientización tanto para prevenir como para erradicar la violencia contra las mujeres y las niñas.

Aunque hoy en día, existen numerosas Organizaciones Internacionales, con sedes en las principales ciudades del mundo y con representantes en los cinco continentes,  que se proclaman a favor de los derechos humanos de las féminas. Es una realidad que la desigualdad y las agresiones hacia las mujeres permanecen en la sociedad como una epidemia que corroe la sensibilidad de los seres humanos. Se calcula que la violencia de género ha alcanzado al 70% de las mujeres en todo el mundo, en algún momento de sus vidas.

La “Convención de Belem do Para” es el acuerdo interamericano más difundido que pretende prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, a la cual describe de la siguiente manera: “Es violencia contra las mujeres, cualquier acción o conducta basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”.

Existen distintas formas de violencia, tal y como lo describe la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (PDF), publicada el 1º de febrero de 2007 en nuestro país, la cual determinó que hay violencia psicológica, económica, patrimonial, sexual y por supuesto física, con lo que es posible corroborar que la violencia no siempre produce lesiones físicas, sin embargo puede dejar heridas más profundas en las que hay que trabajar arduamente para poder sanar.

Sabías qué:

  • La violencia y/o discriminación hacia las mujeres surge principalmente en los hogares, trabajos y escuelas, aunque también se da en las calles, transporte público y otros centros de índole público y privado.
  • Las mujeres sin instrucción académica son más susceptibles a ser violentadas o discriminadas.
  • Sólo 52 países en el mundo, penalizan la violación por parte del cónyuge.
  • Hace 30 años, en términos generales, la discriminación y la violencia hacia las mujeres era el quíntuple de cruel que hoy en día.
  • La violencia hacia las mujeres también puede provenir de otras mujeres.
  • La violencia contra la mujer es un incumplimiento de los derechos humanos.
  • La discriminación de género frena el desarrollo y los principales avances a nivel global (erradicación de la pobreza, investigaciones y descubrimientos científicos, etc.)
  • Los costos que paga el sector salud a causa de la violencia doméstica son verdaderamente cuantiosos.
  • En todo el mundo, una de cada tres mujeres es violentada de alguna manera por su compañero sentimental y una de cada dos mujeres asesinadas, murió a manos o por causa de él.
  • Más del 55% de las mujeres ha sido presa del acoso sexual.
  • El 98% de las víctimas de trata de personas que terminan siendo explotadas sexualmente, son mujeres y niñas.
  • Más de 700 millones de mujeres en todo el mundo fueron casadas antes de los 18 años.
  • El español es un lenguaje sexista, ya que posee numerosas acepciones admitidas socialmente que esconden una retorcida y desequilibrada concepción del mundo, donde la mujer es humillada, omitida u ocultada.

 Información aterradora

  • Durante siglos, en China se llevó a cabo el vendaje de pies, un ritual que consistía en arrancar las uñas y romper los dedos de los pies de las niñas de 2 años y doblarlos en dirección a los talones, posteriormente se colocaban una serie de hierbas y ungüentos naturales para prevenir infecciones y una posible tumefacción y finalmente, los pies destrozados se amarraban con cintas de seda y vendajes muy apretados. Este proceso duraba 10 años, a lo largo de los cuales los dedos se rompían deliberadamente hasta 2 veces al mes. Los huesos sesamoideos se deformaban por completo, los nervios se morían y el pie tenía una apariencia grotesca que despertaba el morbo en el género masculino por su pequeñez. Fue una práctica muy extendida y valorada. Muchas niñas murieron a causa de las infecciones. Las mujeres adultas con los pies reducidos tenían muy limitada la movilidad, eran casi discapacitadas. El régimen comunista de 1949 puso fin oficialmente a esta costumbre, aunque se siguió practicando de forma aislada en áreas rurales.
  • Actualmente Somalia, Nigeria, Indonesia e Irán practican la lapidación legal en contra de las mujeres acusadas de adulterio. Esta práctica terrorífica se basa en lo absurdo y sigue llevando brutalmente a la muerte a muchas mujeres inocentes, madres de familia e incluso adolescentes. El Estado de Irán es donde más mujeres mueren a causa de este tipo de costumbres anualmente. Un ejemplo de estas leyes inhumanas y feroces es el caso de Asha Ibrahim, una niña de 13 años que murió lapidada tras denunciar una violación en 2008, en Somalia. Miles como ella también han perecido injustamente de una forma horrible, lenta y muy dolorosa.
  • En la India el nacimiento de una niña es sinónimo de desgracia, ya que por la práctica de la dote, llegado el momento la familia tendrá que comprometer su economía para solventar este hecho; situación que causa que miles de niñas sean asesinadas o abandonadas al nacer. Así mismo, este país presenta una de las tasas más elevadas de feminicidios y explotación hacia la mujer.
  • En México hoy en día, numerosas familias, principalmente de origen indígena, en determinadas regiones de Oaxaca y Chiapas continúan vendiendo a sus hijas menores de edad. Por lo general hacen los tratos con hombres mayores, quienes normalmente no pagan más de 3 mil pesos y algunos víveres a la familia de la niña.
  • En Ciudad Juárez, al norte de nuestro país, desde hace décadas desaparecen cientos de mujeres, adolescentes y niñas anualmente. Se desconoce el origen de estos crímenes que hasta hoy están impunes. Existen muchas hipótesis y teorías al respecto pero las autoridades se comportan de forma ambigua y las desapariciones no cesan. Estos casos están cada vez más alejados de la prensa y la jurisprudencia.

Una solución ya

Si todos nos unimos como humanidad y superamos los prejuicios, tabúes y convencionalismos que impiden la plenitud en la equidad de género, podemos conseguir marcar una diferencia y cambiar el rumbo de muchas mujeres que sufren las consecuencias de la violencia, así mismo, otras tantas podrían aspirar a un destino más alentador y como sociedad podríamos evolucionar para vivir mejor.

La clave está en cambiar nosotros mismos, modificando los patrones que nos han implantado por todos los medios, aventajando a los esquemas establecidos y cuestionando lo cabal de las estructuras.

La campaña ÚNETE al Día Naranja es una excelente oportunidad para reflexionar y proclamarnos a través de acciones y actitudes en contra de cualquier tipo de violencia hacia la mujer.

Acabemos con la violencia hacia las mujeres, recordemos que todos nos gestamos y nacimos gracias a una de ellas, recordemos también a nuestras hermanas, abuelas, primas, tías, amigas, colegas, recuerda que tal vez tú misma eres una mujer. ¡Respetemos a todas las mujeres del mundo, acabemos con la discriminación!


Deje su comentario