El fin de año siempre supone una buena fecha para establecer los objetivos a conseguir en el año venidero. Los propósitos no son deseos, sino metas que hay que trabajar para conseguirlas.

Aquí te sugerimos 8 propósitos que seguro beneficiarán tu empleabilidad este año que inicia.

1. Mejora tus habilidades profesionales. Si estás cursando aún estudios universitarios es tiempo de ampliar horizontes, capacitandote en otras áreas que competan a tu licenciatura; los cursos de redacción no están de más, ya que es una herramienta que utilizarás siempre, si no en el trabajo en tu vida personal.

2. Mejora en los idiomas. Dominar o tener nociones de una lengua extranjera te abrirá muchas puertas, las tendencias de globalización demandan candidatos con habilidades en otros idiomas. El tiempo no debe ser pretexto, hay un sinnúmero de páginas que ofertan diferentes cursos, en donde incluso puedes elegir el nivel donde empezar.

3. Situación laboral. Si te encuentras trabajando reflexiona si el trabajo cumple con tus propósitos de vida, ¡no lo abandones!, solo contempla otras opciones y toma una decisión. Si aún no trabajas quizá sea tiempo de hacerlo, busca algo que se relacione con tu carrera y ponlo en práctica, quizá simplemente administrar un blog te ayude a difundir tus conocimientos y crear una red de contactos.

4. Lee constantemente. No lo dejes todo a la experiencia, la lectura puede orientarte y prevenir situaciones en el trabajo, además es una gran herramienta para mejorar tus habilidades intelectuales y adquirir un mejor vocabulario. Toda la lectura es benéfica sin embargo busca libros que estén relacionados con tu carrera o lo que desees aprender.

5. Actualiza tu curriculum. Muchas veces los formatos de curriculum no son los apropiados, asesórate con un especialista para armar un curriculum vasto y convincente, actualiza su información y reordénalo.

6. Realiza un plan de acción. Esto se refiere a las metas que quieres alcanzar en el año, los pasos necesarios que te ayudarán a conseguirlo y los plazos que te pongas al fijarlos. Cuida que tus propósitos sean factibles, recuerda que todo proceso tiene una consecución y escribirlos en un lugar donde los tengas siempre presente.

7. Sé organizado. El caos y el desorden generan un ambiente hostil e improductivo, cuida tus áreas de trabajo y estudio. El aseo es básico y además te ayudará a tener siempre visibles los documentos, libros o archivos que quieras localizar.

8. Ordena tu PC. La computadora es hoy en día una herramienta primordial en el trabajo, ubica y organiza tus archivos, crea carpetas específicas y respalda tu información. La visibilidad de tu fondo de escritorio también cuenta, es lo primero que ves al encenderla, reubica tus íconos y elimina aquellos que no utilices, una imagen adecuada puede estimularte, elige bien.

Recuerda que ante todo una correcta administración del tiempo es fundamental, de eso depende que la consecución de tus actividades diarias se lleven a cabo efectivamente. No olvides considerar este punto en tu “Plan de acción”, la rutina genera constancia y de ahí nacen los buenos hábitos, tómalo en cuenta y próspero año.

Adair Rodríguez
UTEL Editorial