Ya lo dice la famosa frase de Jane Sellman, “madre que trabaja, es redundante” y sí, vaya que lo es. Podemos decir que una madre es la personificación de la palabra multitarea (si eres mamá, seguramente lo estás afirmando con la cabeza), no por nada el 10 de mayo, México se pone cabeza por celebrarlas. Pero qué pasa cuando además de todo lo que implica ser madre, debemos sumarle las responsabilidades laborales e incluso académicas.

Un par de décadas atrás, pensar en que una madre pudiera llevar a cabo un rol activo en el ámbito laboral y estudiantil era inimaginable e incluso mal visto, ¿por qué una madre estaría casi todo el día fuera de su casa?, ¿quién atendería a sus hijos?

Hoy tanto la economía, como la búsqueda de superación personal y profesional, han generado la necesidad de cambiar ese paradigma. Además la capacidad de cada vez más mujeres, de efectuar simultáneamente las labores propias de la maternidad, el trabajo y la escuela, han dado sustento a todos esos cuestionamientos.

Si eres una de estas mujeres o estás por serlo, seguro encontrarás la forma de sobrellevarlo, mientras tanto te comparto 5 consejos (de mamá a mamá) que quizá puedan servirte para simplificar tus ocupaciones diarias:

Organizate

Ser organizado es súper importante para cualquier persona que desea trabajar y estudiar, pero con tantas cosas en tu día a día, para ti es fundamental. Este punto contempla todo aquello que puedas prever, como las compras, los horarios, fechas de pagos, menú para el lunch, etc. También incluye tus entregas, trabajos escolares o exámenes.

Puedes definir las actividades el fin de semana y utilizar alarmas en tu mail o dispositivo móvil, aunque si eres una persona muy visual, te recomiendo utilizar una agenda o un calendario y marcarlo manualmente.

Libérate de culpas

Tener muy claro tus objetivos, es fundamental para encarar los sentimientos de culpa generados por ti misma o por ideas y comentarios de terceros. Todos somos libres de elegir el camino que llevará nuestra vida, así que el mismo derecho que tiene una madre que desea crecer profesionalmente, lo tiene una que elige dedicar el 100% de su tiempo a la crianza de sus hijos, y viceversa.

Además claro que influyes en su crianza, un estudio de Harvard Business School realizado a 24 países, indica que los hijos de mamás que trabajan tienen alto rendimiento escolar, mejores expectativa laborales, más independencia y liderazgo. En el caso de los varones, tienen más probabilidades de contribuir a las tareas del hogar y al cuidado de miembros de su familia.

Delega

Este es un punto que podrá ayudarte en cualquiera de los tres roles que estás ejecutando. En la parte académica a veces es necesario trabajar en equipo, en lo laborar debes dejar que otros hagan su parte del trabajo y en lo familiar, encomendarle a papá  ciertas actividades será de mucho ayuda para ti.

Los papás, también tienen la responsabilidad y derecho de involucrarse en el cuidado de los hijos, así que puedes pedirle que dedique momentos para estar con ellos, que les ayuden a hacer la tarea o simplemente que vean juntos la televisión, mientras que tú ocupas el tiempo en algo más, o incluso solo en descansar y darte un momento para ti misma.

Mantén una buena actitud

Sí, es estresante, cansado y en ocasiones un poco difícil, pero la mayoría de las veces no se tiene otra opción, por ello lo mejor es enfocarse en las cosas positivas. Piensa en el gran ejemplo que estás dándole a tus hijos al mostrarles cómo perseguir sus sueños y cómo trabajar para alcanzar lo que deseamos.

Con ello, no sólo estás ayudando a tu familia económicamente, estás ayudándote a ti misma profesional y emocionalmente, al tiempo que enseñas a tus niños que las contribuciones dentro y fuera del hogar, ya sea de papá o mamá son igualmente valiosas, lo que se relaciona con el punto 2.

Respeta los tiempos

Este punto es mi favorito, pues no solo implica ser puntual, respetar los horarios de entrada a la escuela de los niños o de tu trabajo, así como el tiempo que has designado para tu estudio, sino también saber cuándo terminar y no extenderse. En el trabajo respeta siempre tanto tu hora de entrada, como de salida, pues en tu caso los minutos valen oro.

Establecer una rutina es bueno para el desarrollo de tus hijos y a ti te convendrá para definir el momento del día en el que realizarás tus actividades escolares. Haz que ese tiempo sea efectivo, es decir procura no distraerte con tu teléfono o realizando trabajos del hogar.

Sigue tu intuición y haz lo que te haga realmente feliz, así también harás feliz a tu familia…

¡Feliz Día de las Madres!