El día 20 de mayo se celebra el día del psicólogo, pero ¿Por qué es esto así? La Federación Nacional de Colegios, Sociedades y Asociaciones de Psicólogos de México, instituyó en el año de 1998 que este día sería destinado a reconocer y homenajear a todos aquellos expertos en el arte de estudiar los procesos mentales, en cualquiera de sus vertientes. Dicha fecha no fue elegida al azar, la razón es porque ese día se otorgó la primera licencia para ejercer la profesión en México.

Cabe mencionar que en nuestro país existe de manera oficial, la carrera de Psicología desde el año 1974 cuando la UNAM ofrece la posibilidad a los alumnos, de acceder a una cédula profesional.

El psicólogo es un científico especializado en el comportamiento humano, este profesional podrá apoyarte para que superes esos momentos difíciles que forman parte de la gran experiencia de la vida, a través del despliegue de las técnicas y la metodología que él domina. Tanto el psicólogo como la terapia psicológica, son dos elementos cruciales que cualquier persona puede aprovechar para superar y salir airosa de una situación de crisis.

El psicólogo es también un orientador que funge como intermediario, por ejemplo, cuando se trata de niños con problemas de aprendizaje, hiperactividad o con déficits de atención. El psicólogo es el mediador entre los profesores y los mismos niños, en otro contexto también puede ser el mediador entre los niños y los padres o tutores, además de hacer el rol de conciliador en las bien conocidas terapias de pareja y de familia.

El experto en el comportamiento humano también puede especializarse en una amplia gama de rubros, como los recursos humanos al interior de cualquier empresa, dentro del mundo del marketing y las comunicaciones, etc. él siempre puede entender y apoyar los sueños, anhelos y planes objetivos para contribuir a propiciar su materialización.

Festejemos este 20 de mayo a los especialistas que buscan el bienestar de la humanidad, ofrezcamos nuestra gratitud a todos aquellos hombros amigos que han sabido escuchar y ayudar en los peores momentos, apreciemos la vocación de aquellos que dedican sus días a aprender cada día más para asistir y amparar a los necesitados.