La Evaluación del aprendizaje en la Educación a Distancia: el reto de la Calidad.

Como parte de las conferencias impartidas en la sesión del pasado 12 de mayo del Consejo Académico de la Universidad UTEL, se destacó la evaluación del aprendizaje en la Educación a Distancia como reto de la calidad en este modelo de en línea; la ponencia fue impartida por el Mtro. Antonio Gago Huguet, Director General del Consejo para la Evaluación de la Educación del Tipo Medio Superior.

El Maestro planteó de forma introspectiva si es que la Educación en línea presentaba especiales circunstancias para su evaluación o bien, determinadas y específicas estrategias, así como sí el desafío de la buena calidad era distinto o igual en el caso de la educación en línea o cualquier otra opción educativa.

“Ninguna evaluación tiene sentido si no contribuye a mejorar aquello que se está evaluando”.

En términos prácticos para evaluar la buena calidad de una institución, se necesita examinar los programas educativos a partir de los objetivos del perfil de egreso. Es así que podemos empezar a ver la congruencia si es buena o mala la excelencia de los componentes, sean docentes, tutores o materiales. Asimismo se está tratando de promover la formación de competencias no estrictamente disciplinarias sino formadoras de personas, de ciudadanos, en el contexto de los valores, principios éticos, etc.

¿Qué debe entenderse por buena calidad de un programa educativo? ¿Cómo se caracterizan esos programas? ¿A partir de qué criterios, qué referentes, qué indicadores y qué parámetros se debe juzgar si un programa educativo es o no es bueno?

Un programa es de buena calidad en la medida que es pertinente, ayudando a cumplir los propósitos, objetivos del programa, validez científica y vigencia de los conocimientos que están implicando.

Se entiende por pertinente cuando los propósitos contenidos disciplinares y procedimientos del modelo educativo pedagógico-didáctico son congruentes y responden satisfactoriamente a las expectativas y necesidades de las personas y comunidades de su entorno en el contexto cultural, social, económico, político, etcétera.

Se trata entonces de asumir la pertinencia como primer criterio al evaluar la calidad de un programa educativo, otra pauta relevante para dar valor a este, es su eficacia, comprendida como la medida en que se logran los propósitos generales y los objetivos específicos de ese plan de estudios y de sus unidades curriculares.

“Si lo que estamos logrando no es pertinente sale sobrando la eficacia. Requiere de diversas funciones el logro eficaz de lo pertinente en funciones como: la docencia, la investigación, la teoría, la orientación, el acompañamiento, lo que ustedes quieran, que ya están haciendo y conocen bien en UTEL”.

Otro criterio es la idoneidad. Idoneidad del personal académico, técnico, directivo y demás especializaciones.

La disponibilidad suficiente de los recursos, es también una métrica para apoyar la adquisición y generación de conocimientos, desarrollo de habilidades y destrezas que fueron asumidos como compromiso del logro en el perfil de egreso de una persona que recibirá un título profesional.

Por último el criterio de equidad; es decir hablando de la equidad, cuándo se valoran las diferentes opciones, estrategias, lazos y demás circunstancias de flexibilidad que se ofrecen para ampliar las oportunidades de estudio a quienes viven en circunstancias diferentes y en las cuales la educación en línea atiende estas características y da oportunidades a quienes viven en condiciones distintas por diferentes razones.

A los criterios de pertinencia, idoneidad, eficacia, suficiencia y equidad, debe agregarse el de eficiencia, por supuesto lo que tiene que ver con el buen uso y aprovechamiento de los recursos disponibles, el talento y el esfuerzo de los implicados.

La educación en línea es una opción valiosa que sin duda amplía las oportunidades educativas al operar en condiciones que son poco probables en la modalidad escolarizada; al igual que las otras modalidades, la opción en línea enfrenta retos y debe satisfacer exigencias para merecer la validez oficial de estos estudios y lograr la confianza de quienes desean una formación profesional de buena calidad.