En ocasiones es complicado decidir qué camino tomar, sobre todo cuando se trata de situaciones concretas.

A continuación se brindan algunos consejos que pueden dar respuesta a cómo tomar las decisiones adecuadas, a partir de la combinación de conocimientos previos a la situación -cualquiera que esta sea-, el aprendizaje de experiencias similares, el manejo de la intuición y por supuesto el criterio de la decisión.

  • Creer en las convicciones propias, es comenzar por buen camino. Motivar el intelecto de uno mismo es confiar en la perseverancia y saber que se es capaz de lograr cualquier reto sin importar que tan difícil sea.
  • Antes de tomar alguna decisión se debe observar el entorno, conocer el escenario  que impulsará la determinación y considerar la disposición para realizar las actividades.
  • Si se trata de realizar una licenciatura en línea, el mercado competitivo sería el ambiente, el cual requiere conocimiento, manejo y toma de decisiones que favorecerán la formación del emprendedor.
  • Compartir experiencias sobre la toma de decisiones favorece  la orientación del cómo actuar en caso de existir algún contratiempo y hace posible el contar con un menú de soluciones. Aspectos que pueden animar el refuerzo decisivo de la persona.
  • Evaluar cuidadosamente las consecuencias de la decisión es un paso que no se puede ignorar, ya que es necesario prever los efectos a corto, mediano y largo plazo sobre las decisiones que se tomen, esto para contemplar y tener medido el terreno profesional en que se está tratando.
  • Manejar los tiempos es un consejo que  vale la pena contemplar. Administrar y aprovechar el paso del tiempo a las circunstancias es algo que podría atraer diversos beneficios. En ocasiones es preciso adelantarse a la realización de ciertas actividades o en su caso, saber aguardar y dejar que las cosas ocurran hasta que el escenario sea propicio para decidir.
  • Tratar de mantenernos constantes en nuestra forma de pensar. Es conveniente adaptarse a las diferentes situaciones, pero siempre siguiendo una línea de acción que nos permita alcanzar objetivos precisos.
  • Examinar acciones pasadas y aprender de los errores.
  • Escuchar nuestra intuición. Aunque suena muy arriesgado, nuestra intuición difícilmente suele equivocarse, y a pesar de que debemos de actuar siempre racionalmente, nunca dejemos de escuchar nuestro instinto.
  • Cambiar de óptica. Para poder contar con más seguridad e información tratemos de ver la situación desde la óptica contraria para asegurarnos de nuestra decisión.

En caso de existir duda sobre el entorno y se complique aclarar el pensamiento o lograr el consenso sobre el curso de la acción a cumplir, es recomendable no perder de vista el objetivo y el análisis previo de la situación.

La toma de decisiones categoriza a la persona como individuo responsable de sus actos  con las capacidades pertinentes para asumir las consecuencias de lo venidero. La toma de decisiones consiste en construir un camino en donde se conoce lo positivo y certero que se puede llegar a ser en el ámbito laboral y personal.

 

María Méndez Coronel

UTEL Editorial