Actualmente, ser mamá y desarrollarse profesionalmente puede ser un tema de reflexión para muchas mujeres, pues mantener una armonía entre maternidad y trabajo puede ser un tema complejo.

¿Qué pasa cuando, además de todo lo que implica ser madre, se le suman las responsabilidades laborales y, en ocasiones, académicas? Lo primero que se debe hacer es buscar un equilibrio entre la maternidad y el trabajo. Es importante construir un enfoque positivo para las madres que trabajan, pues una mujer que aporta recursos a su familia, que se siente productiva y realizada podrá transmitir educación valiosa y energía positiva a sus hijos.

Equilibrar maternidad y trabajo ¿Qué efectos tiene esta situación?

Un gran reto que tenemos como sociedad es poder realizar de forma exitosa un trabajo que nos satisfaga y con las características que el mismo tenga, ya sea empleo temporal o parcial, la flexibilidad de horarios y el trabajo a distancia, sobre todo para las mujeres que tienen hijos.

Cabe destacar que las mamás que trabajan tienen mejor salud mental y física, en comparación de aquellas que no lo hacen, además de una mayor energía y menores sensaciones de tristeza e ira. En algunos casos, también se ha visto que mujeres tienen más oportunidades de ascender laboralmente y mantenerse dentro de las empresas cuando tienen mentoras que las comprenden y se convierten en modelos a seguir.

¿Qué piensan sus hijos al ver a sus mamás trabajando?

En cuanto a las hijas de madres trabajadoras, aparecen ciertos efectos que es interesante analizar, como los siguientes:

  • Tienen más probabilidades de obtener trabajos por sí mismas y conseguir cargos de supervisión.
  • Presentan mayores ingresos que aquellas cuyas madres se quedaban en casa a tiempo completo.
  • Cuando son madres, pasan más tiempo con sus hijos ayudándolos a hacer tareas.

Además de esto, los hijos e hijas de madres que trabajan fuera del hogar pueden obtener algunos beneficios que les serán de gran valor para su futuro.

  • Lograr más años de educación.
  • Tener un alto rendimiento escolar.
  • Sufrir menos depresión y ansiedad.
  • Ser más independientes y aprender a estar más tiempo solos.
  • Ayudar en labores domésticas desde edades más tempranas.
  • Contar con más iniciativa y liderazgo en juegos y actividades grupales.
  • Decidir lo que quieren estudiar o emprender desde pequeños.

Así, vemos que llevar un equilibrio entre maternidad y trabajo puede traer grandes beneficios, no solo para la mamá, sino para toda la familia, ya que significará una mejora en cuestiones económicas, además de profesional y emocionalmente para la mamá y un gran impulso para los hijos, a través del ejemplo de la perseverancia y enseñándoles que contribuir en el hogar es una labor de gran valor tanto para hombres como para mujeres.

¿Pero, entonces, ser madre y profesionista de éxito es posible? Sí, desde hace algunos años hemos visto que el balance entre una vida profesional de calidad y profesional es posible y con éxito.

En Universidad UTEL reconocemos y apreciamos la labor que hacen las mamás y en su día reconocemos todo lo que han logrado. ¡A todas ellas, muchas felicidades!

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