En el 2013, el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional (IFC) se pronunciaron acerca de las pequeñas y medianas empresas, señalando que era momento de crear un espacio favorable para su desarrollo comercial.

La IFC es una entidad parte del Banco Mundial y “es la principal institución internacional de desarrollo dedicada exclusivamente al sector privado en los países en desarrollo” (IFC, 2021). Dentro de sus funciones principales está proveer y ayudar a dar movimiento al capital de las empresas de tal manera que puedan tener un desarrollo óptimo. Es por ello que su pronunciamiento sobre las pequeñas y medianas empresas (PYMES), resultó bastante alentador para ellas, ya que significaba que se les estaba dando relevancia dentro del mercado financiero mundial.

Es así que las PYMES siempre han estado a la vanguardia de las competencias financieras, no solo en Estados Unidos, sino en el resto del mundo. Las PYMES “marcan la pauta de este proceso de globalización en aspectos como la penetración de PYMES extranjeras en América Latina; una dinámica que, al tiempo que se consolida, muestra su amplio y creciente potencial”. (Moreno, 2013). De hecho, las PYMES en Estados Unidos (menos de 500 empleados), emplea a más de la mitad de la fuerza laboral dentro del sector privado; sin embargo, para el 2014, únicamente el 5% de ellas exportaba al extranjero.

Según expertos financieros, son varios los factores principales que han ayudado a que las PYMES vean sus ventas y sus exportaciones crecer. Por un lado está China, en donde la relocalización de manufactura hacia este país resulta un gran ahorro para las empresas del rubro, ya que reducen costos de fabricación y aranceles. Por otro lado, Latinoamérica como foco para exportar, resulta ser un mercado muy atractivo debido a la falta de demanda dentro de Estados Unidos y la familiaridad entre culturas.

Otro factor, y de los más importantes, son los Tratados de Libre Comercio. Estos, como sabemos, incentivan a las empresas a exportar sus productos ya que se les ofrecen tasas más bajas y mayores beneficios. El Nafta (North American Free Trade Agreement) es responsable de la mayoría de estas operaciones transnacionales, ya que abre las puertas y facilita esta dinámica comercial con México y otros países sudamericanos, debido a que es uno de los principales mercados de intercambio financiero. Como dato, en el 2013, el intercambio de bienes y servicios entre USA y México superó los 550,000 millones de dólares.

Esto es solo una evidencia de que Estados Unidos es un mercado vasto y con oferta para todas las demandas pero, a su vez, también es un mercado competitivo; y son las PYMES, en su gran mayoría, las que marcan esta pauta económica.

Rodrigo Caballero

Equipo Branding & PR UTEL Internacional

 

Referencias:

IFC. (s. f.). Acerca de IFC. Corporación Financiera Internacional. Recuperado de https://www.ifc.org/wps/wcm/connect/multilingual_ext_content/ifc_external_corporate_site/home_es

Moreno, Á. (s. f.). Oportunidades para las pymes estadounidenses. ConnectAmericas. Recuperado de https://connectamericas.com/es/content/oportunidades-para-las-pymes-estadounidenses

Dirigentes, G. (2014). El potencial de las pymes, clave para Estados Unidos y México. Dirigentes Digital. Recuperado de https://dirigentesdigital.com/hemeroteca/el_potencial_de_las_pymes-_clave_para_estados_unidos_y_mexico-CODD26224