La mayoría de las startups arrancan operaciones sin inyecciones de capital de grandes inversionistas. Las posibilidades de obtener fondos antes de empezar son pequeñas, así que, si realmente quieres hacer que tu idea se haga realidad, tendrás que usar tu propio dinero para después buscar inversionistas. No es fácil, pero es muy gratificante en el ámbito personal y financiero, y te permitirá mantener el 100 por ciento de propiedad de tu idea.

A todos nos ha pasado, estás en la sala de tu casa, sentado en tu oficina o en la regadera y llega a ti una idea increíble. “¡Por fin!” piensas. Pero, ¿cómo logras pasar de una simple idea a un negocio rentable?

Te recomendamos seguir estos 6 pasos para que puedas convertir tu idea en un negocio.

1. Investiga

Las grandes mentes piensan igual, así que, existe la posibilidad de que esa idea tan increíble, ya haya sido pensada antes y no solo eso, podría ser que alguien más, ya la haya convertido en un negocio.

Esto te dará dos opciones: si alguien más ya lo hizo, podrás conocer sus procesos y oferta de servicio o producto y validar si vale la pena seguir adelante tomando en cuenta a la competencia que ya existe. Por otro lado, podría ser que tu idea sea realmente original y no exista algo igual en el mercado. Esto te dará la ventaja de ofrecer un producto o servicio único y podrás tener muchas oportunidades de negocio.

Los emprendedores exitosos se aseguran al 100% de tener un producto o servicio ganador antes de lanzarse a concretarlo.

2.Busca la opinión de otros

En México, nos encanta guardarnos nuestras ideas por miedo a que nos las roben, pero en realidad hablar sobre tu idea con personas de tu entera confianza, te ayudará a escuchar su opinión sobre si ellos adquirirían o contratarían tu producto o servicio. Cuando se es emprendedor, se suele entrar en lo que se conoce como una “idea cerrada”, esto quiere decir que, por ser tu idea, piensas que no se debe modificar nada, que es la única manera de sacar adelante el negocio, etc. La opinión de otros puede abrirte los ojos a retos que no habías tomado en cuenta, o puede darte opciones o nuevos puntos de vista para mejorar.

3. Crea una identidad

Si tu idea parece ser bien recibida por tus amigos, familiares y aquellos a quienes la has presentado, es hora de crear una marca. El mundo de los negocios hoy en día se mueve muy rápido por lo que, aquello que hoy puede parecer una increíble idea, el día de mañana podría ser obsoleta. Nunca estarás exento de que quiera robarla.

Empieza eligiendo un buen nombre y asegurando el sitio web y redes sociales que le puedan pertenecer. Aún si no crees que llegarías a usar las redes sociales, es preferible tener registrada tu marca para evitar que otra persona lo haga bajo otro concepto.

4. Desarrolla un plan de acción

Si tu idea sigue pareciendo viable después de revisar los tres primeros pasos, es hora de realizar un plan de acción. Si ya cuentas con el capital para echar a andar el negocio, investiga los requerimientos legales que debes de cumplir, cotiza el equipo e instalaciones que necesitarás o piensa en entrevistar al personal que deberás contratar.

Por otro lado, si aún no cuentas con el capital piensa en las opciones que tienes disponibles: puedes pedir un préstamo a una institución financiera o conseguir un grupo de socios o inversionistas, si te acercas a tu gobierno local o federal también puedes conseguir financiamientos para emprendedores.

Otra buena opción podría ser acercarte a plataformas de recaudación online, donde aquellos usuarios a quienes les gusta tu idea invierten cierta cantidad para hacerla una realidad. La mejor forma de conseguir este capital es creando una carpeta de ventas donde expliques a detalle tu idea y la forma en que harás negocio con ella, si se trata de un producto, lleva un prototipo de este para lograr convencer a tus posibles inversionistas de que tu idea será un éxito.

5. Desarrolla un plan dirigido a tus clientes

Ya tienes diseñada la forma en la que conseguirás el capital para echar a andar tu idea, ahora debes pensar: ¿cómo conseguirás a tu primer cliente? Tal vez tengas el mejor plan de negocios del mundo, pero sin clientes no tienes un negocio rentable. Crea un plan que piense en sus necesidades, su ubicación y la forma en la que te puedes comunicar con ellos. Una vez que logres encontrar a aquellas personas que quieren o necesitan de tu servicio o producto, las ventas empezarán a llegar y podrás decir que finalmente ¡tienes un negocio!

6. Sé persistente y no te rindas

Como emprendedor, tendrás que enfrentar muchos obstáculos cuando arranques tu negocio. Los proveedores y vendedores no siempre se muestran muy emocionados de trabajar con compañías nuevas y a veces es difícil generar esa confianza. Tienes que ser persistente, crear conexiones y relaciones. No tomes los rechazos de manera personal porque es seguro que te sucederán.

Arrancar un negocio no es fácil. Honestamente es un gran desafío, pero no es imposible. ¡Suerte!

José Barrientos
Estudiante de la Licenciatura en Derecho