Formar un perfil profesional realmente valioso debe considerar dos aspectos fundamentales: la preparación académica o técnica (habilidades duras) y las características personales – sociales (habilidades blandas). 

Si bien, el desarrollo de los conocimientos propios de cada disciplina es fundamental, también existe la necesidad de afinar aquellas habilidades que permiten a un individuo interactuar eficazmente con otros y que pueden significar un plus para las empresas.

Las habilidades blandas o soft skills son una combinación de habilidades sociales y de comunicación, aptitudes y capacidad de relacionarse con los demás; quienes las poseen, por lo general, trabajan bien en equipo, están orientados a resultados y son flexibles en sus relaciones sociales. Además están fuertemente ligadas a la inteligencia emocional, entendida como la capacidad de gestionar satisfactoriamente las emociones para relacionarse positivamente con los demás.

¿Por qué son tan importantes?

El gran valor de las habilidades blandas para las empresas, deriva de que se ha demostrado que facilitan la interacción y generan ambientes de trabajo agradable. Además pueden significar la diferencia, al momento de emprender un proyecto, solucionar un conflicto o relacionarse con los demás, entre dos personas que incluso podrían haber estudiado lo mismo y obtenido iguales resultados académicos.

No es un tema nuevo, existe una investigación de la Universidad de Harvard, la Fundación Carnegie y el Centro de Investigación de Stanford que inició con el “Estudio de Educación en Ingeniería” de Charles Riborg Mann en 1918, que señala que el 85% del éxito laboral proviene de tener habilidades blandas y personales, bien desarrolladas, y solo el 15% proviene de conocimientos o habilidades técnicas.

Estudios realizados a diversas áreas de recursos humanos, coinciden en que para los reclutadores resulta más sencillo encontrar candidatos con conocimientos técnicos o necesarios en sus áreas de conocimiento, que personas con las habilidades blandas o sociales requeridas.

De acuerdo al Informe Infoempleo Adecco, existen hasta 20 soft skills determinantes en la selección de un candidato en un proceso de reclutamiento. A continuación te presentamos las características de las 10 principales:

1. Trabajo en equipo. Característica más importante para el 72% de las empresas estudiadas y se basa en saber escuchar, hacer autocrítica, capacidad de análisis, etc.

2. Resolución de problemas o toma de decisiones. Se asocia a quienes poseen excelentes capacidades de liderazgo.

3. Organización y planificación. Consiste en la habilidad de asignar a cada tarea los recursos idóneos, así como distribuirlas y programarlas de acuerdo a metas.

4. Habilidades comunicativas. Esta competencia se considera más relevante en unas empresas que en otras.

5. Actitud positiva. Se trata de un comportamiento que contagia al resto.

6. Proactividad. Define a candidatos con iniciativa que buscan alternativas e impactan positivamente en la productividad de la organización.

7. Capacidad de empatía. Las empresas se fijan en la inteligencia emocional; en aquellos que comprenden lo que sienten los demás.

8. Honestidad y ética profesional. Se refiere a la lealtad y fidelidad del trabajador hacia la empresa.

9. Capacidad de adaptación a los cambios. Disposición para amoldarse a circunstancias cambiantes del entorno.

10. Tolerancia a la presión. Se trata de actuar de manera eficiente pese a las adversidades.

Ahora que conoces su importancia ¡trabaja en ellas!

Recuerda que si bien hay personas que nacen con ellas, cualquiera puede adquirirlas y que es posible desarrollarlas si se relaciona con las personas o equipos adecuados.

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