¿A quién no le gusta estar cómodo o  mejor dicho, sin presiones?

La zona de confort es el estado de comodidad mental con el que buscamos no alterar nuestra tranquilidad y estabilidad; la búsqueda de permanecer en ella en todo momento implica el deseo de evitarnos la fatiga de hacer cosas nuevas o vivir experiencias desconocidas. Cuando alguien se estanca en esta área y no puede cambiarlo,  se arriesga a que se  convierta en un hábito.

Pensar en éxito profesional implica creer que las actividades son difíciles y que probablemente no lleven a un beneficio inmediato, lo que puede llevar a suponer que este nunca se alcanzará. Para superar la zona de confort es necesario activarse realizando labores que requieran un esfuerzo extra que por ende nos lleve al éxito profesional.

Confiar en uno mismo ayuda a quitar barreras y responder a preguntas como ¿hasta dónde quiero llegar? sirve para descifrar si es cuestión de tiempo o de un miedo que ha estado estancado. La única manera de lograr el éxito es tener curiosidad, intentar cosas nuevas y experimentar.

Si lo que se quiere alcanzar es una meta profesional y para ello, se desea estudiar una licenciatura, hacerlo en línea es la  mejor opción para salir de la zona de confort gradualmente.

Este sistema, otorga habilidades que transforman el conocimiento, activan la interacción y el aprendizaje mediante las herramientas que brinda la tecnología; entre sus principales beneficios están la cantidad de información a la cual se puede acceder,  la posibilidad de encontrar nuevas ramas de estudio y reforzar los conocimientos previos, así como el acompañamiento de especialistas para aclarar dudas y otorgar retroalimentación de ser necesario.

Estudiar en un modelo de aprendizaje en línea no solo implica estar frente a un ordenador leyendo información importante, sino también abre puertas a diversas actividades de interacción por medio de las aulas virtuales.

Algunas recomendaciones para salir de esta zona, en búsqueda del cumplimiento de nuestros objetivos son escribir metas que incluyan fecha término para no perderse en el intento, recordando siempre el objetivo.

El principio de un proyecto nunca será fácil, se presentarán obstáculos que nos harán dudar si realmente queremos y podemos lograrlo; en ocasiones podremos sentirnos incómodos e inseguros, por lo que es necesario ser persistente  y confiar en nuestra capacidad de adaptar nuevas actividades a la vida diaria.

Tania Paola Peralta
UTEL Editorial