Podría creerse que en la educación a distancia, la interacción solo se da entre el docente y los estudiantes, sin embargo existe una figura de gran importancia en este proceso: el tutor.

Los tutores son orientadores que brindan apoyo extra en el desarrollo del aprendizaje, su responsabilidad es la de apoyar e incluso alentar al alumno,  para propiciar su progreso satisfactorio en los estudios.

Las funciones tutoriales se encuentran divididas en la función orientadora, centrada en el área afectiva y la función académica, la cual toma su centro en el ámbito cognoscitivo. Dichas funciones son la base que brinda una tutoría adecuada al estudiar en línea.

Se puede llegar a pensar que la labor de un tutor es similar a la de un docente, lo cual es un error. La diferencia entre un docente y un tutor es que el primero promueve, coordina y evalúa a los estudiantes, en tanto que el tutor asesora, fomenta y estimula el desarrollo de actitudes, habilidades de integración, capacidad de decisión e interés para que el estudiante se incorpore y permanezca en el ámbito educativo y profesional.

La modalidad educativa en línea presenta los servicios de tutoría a sus alumnos como una ventaja, de cuyas principales actividades destacan:

  1. Orientación didáctica, apoyo en la adquisición de hábitos de estudio y comunicación.

  2. Planeación de actividades académicas con el fin de reforzar el aprendizaje.

  3. Apoyo referente a las asesorías académicas sobre temas de mayor dificultad en las diversas asignaturas.

  4. Orientación en la resolución de problemas escolares y/o personales que surjan durante el proceso formativo.

De esta manera, la figura del Tutor destaca como un soporte fundamental para los alumnos, durante su trayecto académico.

Wanda Mirel Solorio García

UTEL Editorial