¡Con la intención de estar cada vez más cerca de nuestros alumnos y celebrar sus logros, realizamos la Graduación UTEL, Guadalajara 2018!

En esta ocasión contamos con la presencia del licenciado Miguel Agustín Limón, ex Secretario de Educación del Estado de Jalisco, como padrino de generación, quien agradeció a la universidad por la invitación y por la oportunidad de poder dirigir unas palabras a los graduados.

El licenciado Agustín Limón también es empresario, editor, escritor y se ha desempeñado como Director General de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, además de haber sido galardonado con el “Ángel de la Lectura” que otorga la Editorial Trillas.

Con gran emotividad y mucha alegría, compartió a través de su discurso lo honrado que se sentía por ser padrino de generación por vez primera, y aprovechó para felicitar a los recién graduados.

Quiero felicitarlos en primer lugar a ustedes, ahijados, por su dedicación, por su esfuerzo. Hoy están dando un paso que les brindará un mejor posicionamiento en la vida, y también, como se ha señalado, una posición de mejor servicio a la sociedad.

Este paso les permite tener un horizonte más grande para el resto de sus vidas y también para algunos decirle a sus hijos ¡sí se puede, yo lo hice!

Entonces creo -y pienso-, que lo que hoy empiezan va a ser un ejemplo fundamental para los que los rodean y para los que los sigan.

Pero también felicito a sus familias, porque este logro no se realiza sin el apoyo de sus seres queridos.

A través de una analogía con los parabrisas de los autos (delantero y trasero) y con base en uno de los saberes de la educación, descritos por el sociólogo y escritor Edgar Loran, el licenciado Miguel Limón, les compartió a los graduados la importancia de ver con más interés hacia el futuro que al pasado, a afrontar la incertumbre y construir con bases sólidas el porvenir personal y profesional.

Para cerrar su discurso, retomó un poco de las palabras de la Mtra. Claudia Mejía, Vicerrectora Académica de UTEL para alentar a los alumnos a continuar intentando, aún después de los fracasos.

¡No le teman al fracaso! El miedo paraliza, pero el fracaso también abre oportunidades. En experiencia propia, el fracaso me permitió reencontrar mi camino.

Una vez más felicidades a ustedes, a sus familias; a los que vienen tras de ustedes, porque les han dado una demostración de que sí se puede, que con dedicación y esfuerzo se logra.

Muchas felicidades y muchas gracias!