El pasado sábado 14 de septiembre, se llevó a cabo la cuarta ceremonia de graduación UTEL de este 2019, teniendo como sede a la majestuosa ciudad de Monterrey, Nuevo León. 

En representación del rector, fue la Mtra. Claudia Mejía Martínez, Vicerrectora Académica de la Universidad quien dio la bienvenido a los asistentes y compartió con todos ellos unas emotivas palabras acerca de la misión para la que fue creada UTEL. 

Este mes cumplimos nuestro octavo aniversario y cerraremos el año con más de 15,000 graduados, es por ello que me siento sumamente orgullosa y afortunada de estar frente a ustedes, viendo cómo nuestra universidad rinde cada vez más frutos.

La Mtra. Mejía reconoció el enorme esfuerzo que representa lograr obtener un grado académico, recordándoles que es el comienzo de un nuevo ciclo en donde verán cristalizados sus sueños y tendrán la oportunidad de generar un cambio positivo en sus familias, comunidades y en la sociedad en general.

Segura de que las historias de nuestros egresados son también inspiradoras y dignas de reconocerse, tomó como ejemplo el trabajo de Bill Gates y Steve Jobs, para hablarles acerca de la grandeza y el éxito que pueden alcanzar los proyectos que —aún cuando se consideran inalcanzables— se trabajan incansablemente. 

La Vicerrectora Académica compartió con los asistentes, que hace tiempo tuvo oportunidad de convivir con algunos graduados, experiencia que le sorprendió y conmovió, pues se dió cuenta de qué forma impacta en sus vidas, la labor que ella desempeña en la universidad; además cuenta que le llenó de satisfacción y alegría saber que a pesar de los diversos obstáculos de la vida, ellos pudieron lograr su sueño.

Para concluir, les pidió a los egresados plantearse objetivos, encontrar propósitos sólidos y trabajar para conseguirlos, hacer cosas que inspiren a otros y no perder de vista sus sueños, para lo que les hizo algunas recomendaciones:

 Confíen en ustedes mismos, aun cuando alguien les diga que no podrán lograrlo.
• Sientan pasión por lo que hacen, poniendo el corazón en cada una de sus acciones.
• Den lo mejor de sí, otorgando a los otros lo que ustedes esperarían de ellos.
• Sean perseverantes, no se rindan porque hasta del fracaso se puede aprender.
Ábranse a la innovación, manteniendo una postura de adaptación y apertura al cambio.
• Sean flexibles a opiniones diversas, teniendo como estandarte la empatía y el respeto.
• Amen su profesión y encuentren el balance para disfrutar también de su familia. 

Una vez más, la Mtra. Mejía concluyó su discurso, dejando un mensaje de orgullo y compromiso social, que esperamos todos los egresados deseen interpretar y llevar a cabo en sus propios entornos.