La inteligencia interpersonal es una cualidad creativa que consiste en gestionar y coordinar los esfuerzos de un equipo de trabajo, es una capacidad que se desarrolla gracias a la experiencia y la consciencia emocional.

Expuesta por Howard Gardner, la inteligencia interpersonal describe la capacidad de entender a los otros. De acuerdo con el psicólogo estadounidense, el desarrollo de esta inteligencia nos permite discernir entre la conveniencia de entablar sólidas relaciones sociales. Determina la elección de amigos y pareja sentimental de acuerdo con la empatía, compatibilidad y factores de convivencia.

Gardner sostiene que la inteligencia interpersonal propicia ser consciente de la actuación propia, ser observador de las conductas y estados de ánimo de los otros, así como medir su temperamento, motivaciones y expectativas. De forma alegórica es como tener un mapa de la otra persona para intuir cómo actuará, a qué es vulnerable y de acuerdo a eso, cómo ayudarlo a desarrollarse personalmente.

Cristóbal Martínez Gómez, autor del libro  “Consideraciones sobre la inteligencia emocional”, sostiene que en el trabajo en equipo hay tres factores de la inteligencia interpersonal indispensables para los líderes:

Talento mediador. Consisten impedir la aparición de conflictos o en solucionar aquellos que se declaren. Es una cualidad parecida a la de los réferis o árbitros, es decir tener la capacidad para deliberar, negociar y solucionar conflictos de manera diplomática.

Conexiones personales. Se basa en el dominio del manejo de las relaciones personales; engloba cómo conducirse con las personas en los diferentes contextos, respetar la opinión de los demás y retroalimentar imparcialmente los comentarios.

Análisis social. Una persona entendida en esta competencia, organiza y resuelve conflictos, a diferencia del talento mediador, esta capacidad sirve para imaginar distintos escenarios en la toma de decisiones, anticiparse a posibles negativas y establecer vías alternas en los canales de comunicación.

El doctor Martínez Gómez, asevera que debe existir un contrapeso en el desarrollo de habilidades interpersonales, de no ser así puede existir un éxito “hueco”, es decir la no satisfacción de las necesidades personales. La regla se basa en dar y recibir, sin el equilibrio o correspondencia de los demás, la inteligencia emocional puede ser infructuosa.

Adair Rodríguez
UTEL Editorial

Inteligencia interpersonal en el trabajo en equipo | Blog - UTEL