Apostar por jóvenes becarios generalmente repercute positivamente en las empresas ya que las habilidades y conocimientos que poseen, en combinación con instrucciones puntuales, ayuda a los propósitos de la empresa en gran medida, la capacidad de adaptación y ansia por demostrar su capacidad genera un clima más productivo y dinámico.

Desde el punto de vista organizacional, contratar jóvenes contribuye a fortalecer áreas en las que se requiere mayor soporte; reduce en gran medida los “vicios” laborales tales como el ausentismo, improductividad, bajo desempeño y saturación. Los jóvenes asumen la responsabilidad y buscan dar lo mejor de sí mismos en las actividades que les encomienden.

Bajo un enfoque empresarial, ofrecer una vacante de becario reduce costos en contraste de contratar a una persona de tiempo completo ya que el salario de un empleado fijo se puede dividir entre dos o tres becarios que sumados darán mayores resultados, aunado a las condiciones del puesto de becario, es decir pagar o no, prestaciones, seguros de vida, etc.

Los jóvenes no tienen la inercia de aquellos que han laborado por largo tiempo en la empresa, por ende suelen proponer ideas innovadoras, creativas y que en algunos casos pueden dar un giro a la concepción que originalmente se tenía en la organización, para esto el joven becario tiene que estar en sintonía y ser asesorado correctamente por sus superiores.

El perfil del becario comúnmente es el mismo; contratar jóvenes que desean tener su primera oportunidad, ganar en experiencia, tener un roce real con el mundo laboral y tratar de absorber todos los conocimientos que le posibiliten encontrar un empleo a futuro; en algunos casos, dependiendo su desempeño pueden ser contratados en la misma institución gracias a su capacidad y esfuerzo, lo cual siempre es un estímulo para que se entreguen por entero.

Como se mencionó con antelación, para que un becario sea altamente productivo, deben conjugarse primeramente la buena voluntad del joven y una apropiada asignación de sus deberes por parte de los jefes inmediatos; cabe decir que en ocasiones se improvisa sobre la marcha, esto propicia pérdida de tiempo y desilusión del becario.

Si aún no te encuentras estudiando no dudes en postularte como becario, esto ayudará a fortalecer tu curriculum y te otorgará mejores perspectivas en tu carrera profesional, por el contrario si está en tus manos solicitar a un becario no lo dudes ya que contratar jóvenes para la dinámica empresarial te proporcionará herramientas para solventar la carga laboral y quizá ahí esté el elemento que estabas buscando.

Adair Rodríguez

UTEL Editorial