La mayoría de las personas realizan actividades cotidianas que en muchas ocasiones impiden tener una rutina adecuada, no solo a nivel intelectual, sino también físico y emocional.

En cualquier área, si se desea tener éxito, no basta con realizar las cosas, sino hacerlas por convicción. Para poder lograr un bienestar y equilibrio en todos los sectores que rigen la vida y las actividades diarias, la salud se debe dar de manera física, emocional e intelectual.

Un buen nivel intelectual nos ayuda a pensar en cómo manejar la vida diaria, tratar de entender el entorno y saber desenvolverse con cualquier tipo de gente. Hoy en día, se realizan estudios en donde la gente que hace más ejercicio tiene sueños que son más duraderos y profundos, por lo cual descansa mejor, lo que ayuda  a tener mayor energía y estar concentrado durante el día.

En cuanto al bienestar físico, la actividad al aire libre contribuye a que se tenga mejor humor y estar feliz;  este tipo de actividades se pueden realizar ya sea solos, con amigos o familiares. Cuando uno se siente bien, las otras actividades a desempeñar se hacen con mejor actitud.

Lo emocional y como su nombre lo indica, es saber expresar los sentimientos así como los pensamientos, aceptar todo tipo de críticas y no pensar negativamente. Normalmente el estrés también hace que se bloquee el nivel emocional, repercutiendo en la personas con una baja autoestima.

Para poder vivir de manera satisfactoria se deben realizar las actividades que más atraigan la atención y que no interfieran con obligaciones, lo importante de tener una vida plena es estar tranquilo y encontrar el equilibrio para no dejarse llevar por el estrés.

Al iniciar proyectos nuevos es común perder la tranquilidad, por lo que el principio nunca será fácil, se debe ser persistente y saber que aunque las cosas empiecen lentamente en poco tiempo la situación mejorará y no hay razón por la cual estresarse.

Tania Paola Peralta

UTEL Editorial