Nerviosismo y sudoración son las características que nos acompañan  en una entrevista de trabajo.

Cuando se tiene agendada una entrevista laboral, no se puede pensar en otra cosa que no sean las posibles preguntas que nos hará el reclutador, pero actuar con nerviosismo puede provocar que este note nuestra poca confianza a través de la lectura de nuestros movimientos corporales.

Amy Cuddy, Psicóloga Social en la Universidad de Harvard, realizó una investigación sobre cómo tener una mente poderosa puede cambiar la manera de desenvolverse a la hora de asistir a una entrevista de trabajo. Este tipo de estudios muestra que tanto las actitudes y la experiencia profesional influyen en el éxito.

Afortunadamente, existen miles de consejos que se pueden llevar a cabo para poder proyectar no solo una excelente imagen, sino también para lograr un buen control del lenguaje corporal.

Consejos para controlar el lenguaje corporal en una entrevista

En la actualidad son cientos los estudios que se han hecho sobre la lectura de los movimientos corporales  e inclusive se sabe que cualquier giro inconsciente puede decir más que una conversación que dure minutos.

• Es recomendable que minutos antes de iniciar la entrevista de trabajo, se hagan ejercicios de respiración, se relajen los músculos del cuerpo y se concentre la mente en conseguir el empleo.

• La mayoría de las veces no basta con vestirse de manera formal para una entrevista de trabajo, la postura es un aspecto de suma importancia ya que puede decir más de lo que contestamos en las preguntas, por ello se recomienda encontrar una posición cómoda que transmita seguridad.

• El movimiento de las manos no debe ser exagerado o de lo contrario se notará el nerviosismo.

• La vista debe centrarse en la mirada del entrevistador y procurar no recurrir a alguna especie de tic nervioso.

Ahora ya lo sabes, no basta con mantener una actitud despreocupada antes de ser entrevistado, sino de visualizar tu comportamiento de una manera mucho más profunda; las expresiones de tu rostro, la postura, las manos o el contacto visual, son ciertos elementos que no puedes dejar de lado.

Tania Paola Peralta

UTEL Editorial