La culminación de los estudios de bachillerato es un logro importante, sin embargo, con la alta competitividad en el mercado laboral actual, significa tan solo el primer paso en pos de nuestra formación académica-profesional. En este punto ya muchos han realizado algún test vocacional, pero ¿qué debemos hacer después?

Una vez que se ha hecho una prueba de aptitud vocacional es necesario elegir una universidad, esta decisión debe llevarse a cabo con sumo cuidado una vez que se ha revisado a profundidad la oferta académica de las distintas instituciones públicas y privadas, asimismo se debe considerar propuestas y planes de estudio.

La deserción universitaria se acentúa durante el primer año,  lo que equivale a dos semestres o tres cuatrimestres, en esta instancia muchos recapacitan sobre si la carrera que eligieron es o no lo que ellos esperaban. Otro factor importante, es que el estudiante se ve rebasado por el ritmo de trabajo o por el cúmulo de conocimientos recibidos.

Es por eso que se exhorta al estudiante a revisar meticulosamente los planes de estudio, esto implica saber de qué trata cada materia y cuál es su relación con la licenciatura, asimismo es conveniente checar el tronco común e informarse acerca de las asignaturas “sello” u obligatorias, del mismo modo que las opciones de titulación.

En relación a la titulación cabe decir que es un punto que se omite cuando el aspirante acude a pedir informes, por alguna razón el estudiante supone que ese momento tardará mucho tiempo y cuando se encuentra al final de la carrera se da cuenta de que debió indagar al respecto desde un principio; existen diversas maneras de obtener el título y cada universidad maneja lineamientos particulares, por lo que es necesario tomar nota para evitar sorpresas.

Elegir entre una escuela pública y privada representa un dilema que debe analizarse detenidamente, pues cada una tiene pros y contras, normalmente la decisión de una u otra recae en las posibilidades económicas, sin embargo, si no se tiene esta limitante se deben considerar qué beneficios ofrece una institución en contraste con la otra, así como el prestigio que tiene.

Si se está considerando la opción de estudiar y trabajar al mismo tiempo, la universidad en línea representa una buena alternativa. Las instituciones online tienen como propósito formar alumnos altamente capacitados en el autodidactismo e iniciativa; en esta modalidad, la responsabilidad recae casi en su totalidad en el estudiante, ya que él es el gestor de sus tiempos y su ritmo de trabajo.

Antes de decidir valora e infórmate, ingresar a una institución de educación superior es una de las decisiones más importantes para el estudiante y los padres; en caso de ser independientes, tienen la misma o mayor trascendencia. Finalmente hay que recordar que la escuela la hace el alumno, solo él es el que pondrá en alto el nombre de la institución.

Adair Rodríguez
UTEL Editorial


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