Dentro de las diferentes disciplinas y ciencias que abarca la criminalística, la fotografía forense es una de ellas. Este tipo de fotografía funciona como fotografía documental ya que debe registrar la escenas de crimen y detalles que puedan ser de utilidad para las investigaciones posteriores y como evidencia. Esta herramienta es de las más fieles en utilizar en cuanto a investigación forense, ya que entrega un registro de la escena del crimen antes de ser manipulada en las investigaciones.

¿Cuál es el objetivo de la fotografía forense?

La fotografía forense tiene diferentes finalidades, entre las que existen tres tipos (Sanmoran, 2017):

  • Fotografía forense científica: Esta imagen permite que los científicos forenses que no pueden estar presentes en la escena del crimen tengan toda la información necesaria para analizarla. Para ello, estas fotografías deben tener la mejor resolución posible y una calibración de colores correcta que se asemeje lo más posible a la realidad.
  • Fotografía forense judicial: Esta fotografía sirve para ayudar con pruebas en un juicio. Debe haber una validación científica previa ya que en la actualidad la manipulación digital fotográfica ha mejorado mucho en estos años.
  • Fotografía preliminar forense: Esta fotografía es indispensable ya que se realiza antes de que la investigación inicie y la escena sea manipulada. 

¿Cómo debe ser esta fotografía?

También debe responder a ciertos requisitos para poder ser lo más útil posible.:

  • Fotografía intrusiva: debe enseñar una relación del objeto en cuestión con el entorno en el que se encuentra e ir adentrándose. Por ejemplo, una casa donde ocurrió un robo. Se debe ver la casa en conjunto con el vecindario e ir acercándose hasta llegar a la escena específica. 
  • Fotografía de detalle: como su nombre lo indica, esta fotografía permite registrar los mínimos detalles como huellas, balas o anomalías muy mínimas.
  • Métricas: la fotografía debe establecer la relación del espacio y el tiempo, por lo que debe asegurar un registro de calles, hora y tamaño. Para el último se utilizan testigos métricos, una especie de reglas que permiten asegurar el tamaño de los objetos a fin de entender su relación con el resto del espacio y/o víctima. 

Es justo especificar que la fotografía forense no implica solo fotografiar cadáveres, como hemos podido detallar. Una escena del crimen no solo implica un asesinato o muerte. Puede ser un robo de tienda o establecimiento, una casa, entre otros. Además, es necesario saber que todo lo que hemos señalado en cuanto a tipos y requisitos, también se puede reforzar con la grabación de video forense. 

Bajo la misma premisa, se puede usar como una herramienta de documentación extra para la recolección de pruebas y grabación de procedimientos como autopsias, necropsias, levantamiento de cadáveres, entre otros.

Esta disciplina, junto a otras, puedes encontrarlas dentro de la currícula de la Licenciatura de Criminología y Criminalística que ofrecemos en UTEL.

 

Rodrigo Caballero

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Referencias

FOTOGRAFÍA FORENSE. (s. f.). Soy Criminalista. Recuperado de http://soycriminalista.blogspot.com/p/fotografia-forense.html

Sanmoran, C. (27 de septiembre de 2017). Fotografía forense: ¿Qué es y cómo se hace? (Parte I). Xataka Foto. Recuperado de https://www.xatakafoto.com/xataka-foto/fotografia-forense-que-es-y-como-se-hace-parte-i


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