Talento UTEL es un proyecto creado para que los alumnos muestren al mundo la pasión con la que ejercen sus actividades extracurriculares, para crear una red multidisciplinaria de líderes con ideas trascendentales que se concreten exitosamente en planes, proyectos y empresas.

En esta ocasión, Cesáreo Andrés Blanco Jiménez, estudiante del sexto cuatrimestre de la Licenciatura en Psicología Organizacional, comparte sus inicios en las artes marciales chinas, así como su experiencia y logros. Ha participado en campeonatos nacionales e internacionales y cuenta con una trayectoria de casi 40 años en el Kung Fu. Actualmente se desarrolla como Promotor de la Salud en el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, enseña tai chi chuan, Qi gong, y deportes adaptados, además de encargarse de la capacitación de personal interesado por la atención a personas adultas mayores.

De manera paralela, Andrés desarrolla un proyecto que involucra innovación en la enseñanza de las artes marciales. Este se fundamenta en la libertad, para que las personas de todas las edades puedan desarrollar su creatividad. La mayoría de los sistemas de artes marciales guardan un sentido muy ortodoxo arraigado al pensamiento antiguo, Andrés busca fomentar otro enfoque que estructure un sistema marcial de manera distinta que se adecue al entorno, época y sociedad actual, que sea un sistema más incluyente y que permita enseñarles esta técnica a las personas mayores de 35 años, para aumentar su desempeño en el trabajo y que dé como resultado personas con más vitalidad al llegar a la tercera edad.

En una entrevista para la revista Recarga, Andrés comentó que para aprender artes marciales se necesita interés, responsabilidad y compromiso pero que también es importante lo que se quiere obtener, tener claras las metas personales al practicar Kung Fu. Si se quiere aprender defensa, las habilidades requeridas se adquieren durante la práctica, si se pretende practicar para tener salud es correcto también; es muy importante mencionar que una persona que carece de voluntad para realizar actividades cotidianas se puede ayudar del Kung Fu para forjar voluntad y disciplina.

El Wushu despierta la creatividad y la hace práctica y adaptable al entorno con el único fin de que cuerpo, mente y espíritu vibren al ritmo del universo.

Andrés es un ejemplo de superación, compromiso y voluntad, para leer la entrevista completa da click aquí: Kung Fu: el camino del autoconocimento.

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