El duelo, al ser una de las situaciones que más frecuentemente pasamos a lo largo de nuestra vida, suele ser menospreciado por personas que no han tenido la experiencia. Sin embargo, es posible que en algún momento hayas vivido algún tipo de duelo, pero no lo hayas identificado.

Es importante reconocer que el duelo es un mecanismo que sirve para adaptarnos a una pérdida y que en algún momento de nuestra vida pasaremos por uno o varios con mayor o menor intensidad, pero estos no dejarán de ser duelos como tal.

Es por eso que hablaremos sobre los más relevantes tipos de duelo que existen, para poder identificar si tienes o has vivido alguno de estos.

Los tipos de duelos

Anticipado. Es un tipo de duelo en el que el allegado ya ha empezado la elaboración del dolor de la pérdida sin que ésta haya ocurrido todavía. Es una forma de prever la pérdida que irremediablemente ocurrirá en un corto periodo de tiempo. Este tipo de duelo es relativamente frecuente cuando el ser querido se encuentra en una situación de enfermedad terminal, aunque no haya fallecido.

Sin Resolver. Éste es un tipo de duelo en el cual el doliente se encuentra estancado en alguna de las etapas del mismo reprimiendo sus emociones.

Crónico/Patológico. El doliente se queda pegado en el dolor, pudiéndolo arrastrar durante años, unido muchas veces a un fuerte sentimiento de desesperación. La persona es incapaz de rehacer su vida, se muestra absorbida por constantes recuerdos y toda su vida gira en torno a la persona fallecida, considerando como una ofensa hacia el difunto restablecer cierta normalidad en su vida.

Ausente. Este tipo de duelo se presenta cuando el deudo se niega a asumir los hechos ocurridos, por tanto, se encuentra enfrascado en una etapa de negación.

Retardado. Se presenta en personas que, en las fases iniciales del duelo no dan signos de afectación o dolor por el fallecimiento de su ser querido. Se instaura en el allegado una especie de prolongación del dolor, con la dificultad para la expresión de emociones. En el duelo retardado, a los deudos les cuesta reaccionar a la pérdida.

Es frecuente que este tipo de duelo lo presenten las personas que no quieran mostrar debilidad ante las personas con un pensamiento presente que les dice que si no muestran esa fragilidad podrán transmitir fortaleza a sus allegados. También se presenta en personas que tienen que encargarse del papeleo que un fallecimiento conlleva.

Inhibido. Se produce cuando hay una cierta dificultad en la expresión de los sentimientos y las emociones, por lo cual el doliente evitará hablar del dolor de la pérdida.

Desautorizado. Sucede cuando el entorno de una persona, por ejemplo la familia, no acepta el duelo de esta persona, por lo tanto, el doliente reprime sus sentimientos para afrontar su dinámica de convivencia pero internamente no lo ha superado.

Distorsionado. Éste se da cuando el doliente ya ha experimentado una situación de duelo, pero al enfrentarse a una situación nueva puede presentar una reacción desproporcionada.

Recuerda que el duelo es algo natural e inevitablemente genera dolor. También debemos ser conscientes de que para superarlo debes vivirlo, pues te hará reconocer tus sentimientos. Si lo evitas o lo reprimes, en algún momento todo lo acumulado saldrá a la luz en un modo más exponencial y mucho más difícil de controlar.

 

Referencias:

“El duelo y las etapas de la vida…” https://www.redalyc.org/pdf/2650/265019649011.pdf. Se consultó el 08 jul. 2021.

“Las pérdidas y sus duelos.” http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272007000600012. Se consultó el 10 jul. 2021.

 “Los 8 tipos de duelo y sus características – Psicología y Mente.” https://psicologiaymente.com/psicologia/tipos-duelo. Se consultó el 08 jul. 2021.

 

Psic. Marcos Jesús Marchand Roldán

Orientación Psicológica

Programa de Éxito Académico y Profesional (PEAP)


Estudiar en línea