Si bien es cierto que el tema de la pandemia es algo que comenzó hace algunos meses, parece que aún no terminamos de adaptarnos. Uno de los aspectos que hemos visto modificado es el de las relaciones interpersonales, al punto de que el distanciamiento físico o emocional desemboca en un sentimiento de soledad incluso con quienes convivimos durante el confinamiento.

La convivencia no se limita a las relaciones cara a cara, aunque es cierto que facilita las relaciones significativas; antes teníamos más opciones para demostrar lo importantes que son los otros, sin embargo, aún podemos ser creativos a la hora de expresar afecto. Te invito a revisar este tema con mayor detenimiento.

Si definimos una relación significativa como aquella en que ambas personas reconocen las necesidades del otro y son capaces de atenderlas, identificamos que está presente la conexión social que hace referencia al conjunto de cualidades que un individuo desea para sus relaciones interpersonales, es decir, dependerá de cada persona pero al mismo tiempo, describe la interacción en donde ambos miembros comparten un interés genuino por el otro; tal como lo explica el modelo ACL de conexión social (Reyes y Kanter, 2017):

  1. Consciencia: como la capacidad de estar atento a lo que sucede en la relación al identificar miedos, metas, necesidades de uno mismo y del otro así como de lo que se quiere conseguir en el momento de la interacción. Para ello es importante comunicar y hacer explícitas tus necesidades así como preguntar al otro.
  1. Valor: como sinónimo de correr riesgos interpersonales, es decir, hacer o decir algo importante ante la presencia de sensaciones incómodas como ansiedad, vergüenza, temor o duda, con el fin de resolver un malentendido o comunicar una emoción o sentimiento para estrechar los lazos.
  1. Amor: entendido como el recibir y atender al otro de manera empática y cuidadosa. Es importante el respeto y cuidado al momento de escuchar o brindar acompañamiento, ya que se busca expresar aceptación y mostrar una escucha atenta.

De esta manera, podríamos ver este momento como la oportunidad de mejorar aspectos en la forma de relacionarnos, desarrollar nuevas habilidades para fortalecer la conexión con las personas que tenemos cerca aunque hayamos pasado muchos meses “encerrados”, e incluso, hacer uso de diversos medios como la tecnología para acercarnos a personas que físicamente están lejos, tales como envío de obsequios a domicilio, brindar apoyo, escuchar cuando la emoción los sobrepasa o generar cercanía con una llamada a corazón abierto.

Psic. Ángeles Reyes Cortés
Orientación Psicológica
Programa de Éxito Académico y Profesional (PEAP)

Bibliografía:
Reyes, M. y Kanter, J. (2017) Capítulo 3: consciencia, valor y amor. En: Psicoterapia analítico funcional. Ed. Brujas