El pasado 24 de agosto se llevó a cabo el III Foro Internacional Calidad en Educación Superior a Distancia, el cual realiza la Universidad UTEL, en colaboración con el Consorcio Red de Educación a Distancia (CREAD) y el Instituto Latinoamericano y del Caribe de Calidad en Educación Superior a Distancia (CALED).

Con una excelente asistencia digital que superó los mil participantes, que se dieron cita a través de Zoom y Facebook, los panelistas expertos, impartieron enriquecedoras ponencias que contribuyeron en el panorama actual de la educación en línea.

Después de la bienvenida por parte del Vicerrector Institucional Ignacio Villagordoa, quien agradeció a los presentes la colaboración que se realiza en pro de la educación a distancia, sobre todo en tiempos tan complicados como los actuales.

Jennifer Paloma Rafferty, Directora del Instituto de Desarrollo Profesional de Online Learning Consortium, fue la primera en intervenir con su ponencia: “OLC Medición de la calidad pedagógica en los cursos virtuales”, en la que destacó la creación por parte del organismo que representa, de las Tarjetas de puntuación QCTIP que permiten evaluar la pedagogía digital y medir la calidad en la enseñanza en línea.

“Es una tarjeta de puntuación diseñada para que el cuerpo docente pueda realizar un proceso de auto evaluación. Estas conformadas por diez categorías: Rol del Docente, Comunicación,  Diseño del Curso, Objetivos de Aprendizaje, Actividades, Foros de Discusión y Participación, Comunidad, Contenido del Curso, Accesibilidad ADA y Diseño Universal y Mejora Continua.

A pesar de tener como objetivo desarrollar una tarjeta de puntuación exclusivamente para la enseñanza digital, tenemos categorías que hacen referencia al diseño del curso, yo creo que una de las enseñanzas más importantes que nos dio esta investigación, es que no podemos separar por completo el diseño del curso con la instrucción del mismo, ya que están estrechamente relacionados, al hablar de la calidad”.

Por su parte el Dr. Daniel Michaels Valderrama, Coordinador General del Centro Regional para la Cooperación en América Latina y el Caribe (CRECES), habló de la cooperación universitaria al desarrollo, nuevas dimensiones para la calidad de la educación superior, presentando un panorama antes, durante y después del COVID 19.

Resaltó la importancia de las neurociencias aplicadas a las relaciones interpersonales, a la pedagogía y a la docencia, y de cómo generamos relación docente – estudiante a partir de conexiones y reacciones químicas que producimos y que ahora hay que trabajarlo de una forma más intensa en el mundo virtual.

Al final de su ponencia hablo sobre las competencias del Siglo XXI que ha impulsado el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en donde señalan que cualquier persona, sin importar lo que estudie, va a necesitar un desarrollo muy grande en estas competencias blandas.

“Mercedes Mateo Díaz, especialista en educación del BID plantea que una educación de calidad debe tener este tipo de habilidades: inteligencia emocional, empatía, pensamiento crítico, auto regulación, perseverancia, resiliencia, solidaridad, desarrollo digital y a la par tendremos también que aprender a medir las  habilidades digitales como: pensamiento creativo, Información y comunicación, uso de la tecnología, ciudadanía digital, auto monitoreo, lo cual implica un cambio sustancial en lo que teníamos entendido por calidad de la educación digital”.

Finalmente habló sobre la Pertinencia Cibernética y la calidad de la educación, en donde comentó: “la necesidad de nuestras instituciones de educación, sin importar la modalidad que impartan (pública, privada, presencial, a distancia o bimodal) deben desarrollar un cambio fundamental que de pertinencia hacia lo que realmente la sociedad necesita, en donde nuestras universidades deben crear de nuevo esos espacios en donde se repiensa y se busca cómo actuar ante distintas situaciones, en donde será fundamental desarrollar una inteligencia estratégica, activa y contextual para actuar.

Las instituciones a partir de una medición en la calidad de la educación deben tener una visualización interna, un mapeo de los actores nacionales e internacionales con los cuales va a actuar en el diseño de una estrategia de cooperación, de formación de proyectos, de gestión de recursos y cómo adaptarse a esas relaciones externas que tendrá con la sociedad a nivel local, regional y por ello deberán ser un actor del desarrollo.”

Finalmente, la Dra. Ana María Bañuelos Márquez, Profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), habló sobre la Evaluación de la calidad en la educación a distancia.

Mencionó diversas definiciones y opiniones que tanto instituciones como actores en el ámbito educativo tienen sobre el tema, destacando la que hace la Red Iberoamericana para la Acreditación de la Calidad de la Educación Superior (RIACES) en donde señala que se habla de calidad en la medida en que se valora el grado de cumplimiento de una necesidad establecida, siendo la clave los indicadores que decidamos utilizar para esa medición.

También señaló la definición que Manuel Moreno Castañeda ex Rector del Sistema Universidad Virtual de la Universidad de Guadalajara, que señala: “La excelencia de la educación institucionalizada no depende de la modalidad educativa, tiene que ver con los proceso que convergen en un sistema como este y que está condicionado por los profesores, por el personal docente, por las mallas curriculares, por el apoyo que se le dé a los estudiantes por los recursos de información y comunicación y por los procedimientos de evaluación y debe ser evaluada con las mismas exigencias que cualquier modalidad, pero tomando en cuenta las peculiaridades que tiene este sistema.

El reto es cómo saber medir la calidad de la educación a distancia, contemplando una serie de elementos que tienen que engranar y funcionar muy bien para lograrlo. Los estándares de calidad, comités interinstitucionales para la evaluación de la educación superior, que también cuentan con guías para evaluar los programas de educación a distancia. Existe en México el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), así como organismos extranjeros que cuentan con guías para certificaciones como el OLC y CALED.

“El reto es cómo evaluamos la calidad de la educación a distancia contra la calidad de la educación presencial, pero me atrevería a decir que esto fue a principio de año, es decir, previo a la pandemia, porque ahora muchas instituciones se están analizando instrumentar modelos de enseñanza mixtos y estos modelos llegaron para quedarse”.

De esta forma se desarrolló tan importante encuentro que pone de manifiesto la relevancia que la educación en línea tiene actualmente.